Experiencia Ephata en Chile

Vivir con nuestras Hermanas Chilenas que tienen idioma y cultura diferentes de la mía fue un desafío para mi que no tiene interés espontáneo por los países extranjeros.

Lo que me llamó la atención en nuestras Hermanas : en sus misiones, ellas están muy cercanas a las personas y las acompañan respetándolas, dando la posibilidad a cada una de cumplir con su tarea. Ellas tienen un estilo de vida muy sencillo. Todo eso me muestra que realizan el espíritu de la Congregación.
Vivía en la Comunidad de Hualpen, y pude participar  de varias actividades : reunión de grupos en la parroquia, grupos de solidaridad social y encuentro con los migrantes, los enfermos, y los laícos asociados. Através los estudiantes que encontré cuando estaba en la comunidad de Talcahuano, realice mejor que cada uno de nosotros era una criatura amada de Dios.

Agradezco a Dios que está siempre conmigo, con mis Hermanas Chilenas que me acogieron dándome de su tiempo y compartiendo su espacio de vida, y al fin, a las Hermanas de mi comunidad y a la Congregación que me han preparado este tiempo de gracia.

Vivo hoy con un corazón abierto, y poco a poco, mi temor hacia lo que me es extranjero se aleja de mi.

Soeur Imelda Yeo